domingo, 3 de febrero de 2008

El sueño de Bentham

“...Este espacio cerrado, recortado, vigilado en todos sus puntos, en el que los individuos estan insertos en un lugar fijo, en el que los menores movimientos se hallan controlados, en el que todos los acontecimientos estan registrados, en el que un trabajo ininterrumpido de escritura une el centro y la periferia, en el que el poder se ejerce por entero, de acuerdo con una figura jerárquica continua, en el que cada individuo está constantemente localizado, examinado y distribuido entre los vivos, los enfermos y los muertos...”

“Vigilar y castigar” Michel Foucault



Los amigos de GEMA A.B.S., división perteneciente al monstruoso Grupo GEMA, presentaron en la Feria profesional de servicios y productos para mayores (SERPROMA. Valencia, del 29 de noviembre al 1 de diciembre), GEMA LOC+ Residencias, una solución de localización, identificación y monitorización en tiempo real de residentes y empleados.

“Basada en tecnología RFID (identificación mediante Radiofrecuencia), la solución GEMA LOC+ Residencias aporta funcionalidades como el control de errantes automático de tal forma que, si un residente se aproxima a un acceso no permitido para él, el sistema genera las alarmas programadas (sonoras, luminosas, envío a telefonía inalámbrica DEC, SMS, etc…) y, si es necesario, bloquea la puerta de manera automática. Al mismo tiempo, permite localizar en todo momento a la persona, lo que habilita disponer de la ubicación de cualquier residente y/o empleado en tiempo real y visualizarla sobre el plano de la residencia en cualquier consola de control.”

Vamos, lo que viene siendo el GEMA LOC+ Security utilizado en algunas prisiones pero con otro apellido.










Tranquilos, es por nuestra seguridad!















A la Residencia geriátrica Mas d’Anglí de Barcelona le ha faltado tiempo para instalar el artefacto:


“La integración de la solución es sencilla. Los residentes llevan una pulsera con un tag activo incorporado. El personal también lleva un tag activo en la solapa de su ropa de trabajo, adjuntado a la tarjeta de identificación convencional.
Beneficios
Una de las principales ventajas que ha experimentado el centro residencial Mas D’Anglí, tal y como afirma su directora Olga Olivar, es “poder informar rápidamente y de forma precisa a los familiares dónde se encuentra su pariente”. Otro beneficio importante es el control sobre las actividades de los residentes. Cada residente tiene obligación de ir cada día a diferentes actividades como pueden ser las sesiones de rehabilitación. El centro puede elaborar informes para verificar si el residente ha seguido su agenda diaria, 'Si un residente no está en la actividad que tiene asignada, el sistema nos puede alertar para localizar la persona y llevarla al sitio correcto', afirma Olivar. Por otro lado, otra de las ventajas con las que se ha encontrado el centro a raíz de la implantación de GEMA LOC+ Residencias, es la del control de los procesos de trabajo.”

A los que os guste el cine de terror os recomendamos un paseíto por la web donde GEMA ABS presenta su fantástica aplicación.

http://www.residenciadelfuturohoy.com





Con la tecnología RFID todo son ventajas para la señora Olivar. Residentes y empleados dirigidos por ‘control remoto’. Se reduce así la necesidad de recursos humanos y materiales (cámaras, tarjetas magnéticas, etc.) y por lo tanto disminuyen los costes. Además es garantía de orden. No sólo por la represión directa que facilita dicha tecnología, sino también por el efecto psicológico que produce en el “controlado” el hecho de saberse visto en todo momento. Esta sensación que actúa miserable y constantemente sobre el sujeto “monitorizado” ejerce un efecto persuasivo, aleja los pensamientos impuros de su mente esclavizada. Bajo este feroz control los individuos van interiorizando insidiosamente su condición dependiente y de sometimiento hasta aceptar como algo natural el sistema que los oprime y los discrimina.

Estos ensayos previos en el micromundo de una prisión o una residencia, nos hacen predecir un enorme mundo monitorizado y controlado por ordenador. Un futuro no muy lejano donde las personas nacerán simplemente para vivir lo establecido. Un mundo donde nadie podrá desviarse, porqué habrá miles de señoras Olivar que a la orden del Gran Hermano nos devolverán de inmediato al camino correcto. Sin darnos cuenta, en estos últimos años los chips RFID ya han invadido nuestras vidas. Son esos microespías que llevamos en la cesta de la compra y bajo el pellejo de nuestro querido perrito. Una nueva forma de etiquetar las cosas, a los animales y también a las personas. Ya no hacen falta miles de satélites, millones de cámaras, bancos de datos informáticos, códigos de barras, tarjetas magnéticas para fisgar en nuestras vidas. En el microchip está el futuro del control social. Algunas voces nos alertan del peligro que suponen estas “etiquetas activas” para nuestra intimidad y demandan urgentemente una regulación legislativa que nos proteja de abusos. A nosotr@s, la verdad, nos da lo mismo que vejaciones como esta sean legales o ilegales. Torturar está feo exista un marco legal o no.

Recordad a propósito del microchip:

Primero lo implantaron bajo la piel de las mascotas,
pero yo no dije nada porque no era un animal.
Cuando lo implantaron a los locos y a los presos,
yo callé porque no era uno de ellos.
Después fueron los viejos,
y yo no hablé porqué era joven.
Ahora que me lo instalan bajo el cogote,
ya no queda nadie para protestar.




6 comentarios:

Mª Ángeles dijo...

Acojonantemente real y desalentador. Hagamos algo por evitarlo y aprovechémos la circunstancia de que aun no nos han introducido uno de esos.

Estupendo blog, por cierto.

Teuladí dijo...

Hoy que he tenido tiempo para moverme por la red y comprobar todo lo que se nos descubre en el blog, quiero manifestar que es la aberración mayor que podría imaginarme dentro de una sociedad que, lejos de promover la aparición de autómatas, debería fomentar, en la persona, los medios que nos llevasen a alcanzar la sociedad del bien ser, que no del bienestar, pues la mala utiliación de las nuevas tecnologías provocan, como es el caso, una situación denigrante que no debiera estar permitida, ya que se trata de un proceso vejatorio inaceptable que nos aleja de cualquier tipo de sociedad, ya sea la del bienestar como la del bien ser.
¡Y yo me pregunto ahora!
¿Esta tecnología también se instalará algún día en la Casa Real?

Olga dijo...

Antes de hacer comentarios sin conocimiento de causa, le rogaría que se informara de como funciona realmente este sistema.
Esta usted equivocado ya que esto no supone una reducción de costes de ningún tipo, ni materiales, ni personales ( todo lo contrario)
Después de 25 años en el mundo de la geriatría, las nuevas tecnologías nos ayudan a mejorar la calidad de vida de personas que por su patología estaban destinados a mantenerse en estancias cerradas. Con la aplicación de la tecnología de GEMA, las personas con deterioro cognitivo pueden pasear libremente por unas instalaciones de 3000 metros y por el jardín, sin ningún peligro.
Por favor señores, las TICS no son un peligro, si no una ayuda que podemos utilizar para mejorar la atención asistencial.

Olga Olivar

REO VIRTUAL dijo...

Vaya, ¡qué sorpresa! Bienvenida a reo virtual Sra. Olivar.
Me puedo imaginar que no les ha salido precisamente barato el sistema de tecnovigilancia. Ya sabemos cómo se hacen pagar las novedades tecnológicas. De todas maneras no tiene porqué preocuparse. Si el gerente ha decidido invertir en el ciberarmatoste créame que a la larga sabrá sacarle rendimiento económico. De momento con toda la propaganda que se está haciendo del tema su residencia sube como la espuma en el mercado del sector. Además, no parece que la falta de recursos sea uno de sus principales quebraderos de cabeza. Recuerde que sus residentes con deterioro cognitivo gozan de una libertad de 3000 m2. Y con jardín y todo.
Pero yo me pregunto ¿Es realmente necesario aplicar chips RFID a las personas para que no tengan que permanecer en estancias cerradas? ¿Qué pasa con l@s que no pueden permitirse dicha tecnología (el 99’9%)? ¿Están destinad@s al encierro? ¿Y qué piensan l@s trabajador@s de este estricto control de sus movimientos? ¿No sienten una sospecha permanente sobre su labor? Por cierto, ¿cuántos metros cuadrados mide una estancia cerrada? ¿10? ¿50? ¿3000?
No nos asusta la tecnología, Sra. Olivar. Lo que nos da miedo es que cada vez está dominada por menos manos. Como en este caso, donde un@ controla a tod@s. Eso es lo peligroso.

Olga dijo...

Gracias por darme la bienvenida.
Ustedes conocen mi identidad y yo no tengo el gusto de saber quién se esconde bajo su seudónimo.
Llevo veinte años trabajando en residencias, las he visto de todas clases, grandes y pequeñas, buenas y malas.
La importancia no reside en las instalaciones ( aunque logicamente ayudan); la importancia está en la atención que se ofrece. Los sesenta profesionales que formamos la plantilla de la residencia trabajamos para mejorar diariamente la atención y esto repercute en la satisfacción de los usuarios. También le queria comentar que somos una de las residencias con menos rotación de personal, si se sintieran controlados no continuarían trabajando con nosotros ya que actualmente existen muchos puestos de trabajo vacantes en otros centros.
Estoy completamente de acuerdo con usted en que el 99% de personas mayores no pueden permitirse este tipo de residencia y es la administración la que debe construir centros y dar ayudas para que todo el mundo tenga derecho a una residencia y a una atención "decente", empezando por cerrar los chiringuitos que se llaman residencias geriátricas.

Un saludo
Olga Olivar

REO VIRTUAL dijo...

Detrás de reo virtual no hay nombres ni seudónimos. Aquí abajo no nos movemos por ego sino por amor y rabia. No importa si mi nombre es Pepa o es Fermín porque mañana serán Sebastián o Mariloli los que estarán aquí denunciando aberraciones. Además, con las directoras de residencias nunca se sabe... Que empiezas dando tu nombre y acabas con un microchip en el cogote. Aunque si tanto lo desea puede llamarme Grano Entrelasnalgas. Y tutéame por favor, que me haces sentir mayor con tanto usted usted.
Respecto a lo que dices “somos una de las residencias con menos rotación de personal” entiendo que en tu residencia existe la rotación de personal, pero que si en las otras l@s trabajador@s duran días o semanas en la vuestra duran meses o hasta años l@s más sufrid@s. En ese detalle debe tener algo que ver el tema de los recursos que comentábamos antes. Todos l@s profesionales que he conocido yo (que no son poc@s) trabajan para pagar la hipoteca, la escuela de l@s niñ@s, la cesta de la compra, la factura del gas, la factura de la luz, la revisión del auto... Por eso se van a la que pueden (rotación de personal). Porque con lo que cobran a final de mes tan sólo les alcanza a pagar la terapia psicológica que inevitablemente requieren para recuperarse del trabajo.
Es cierto que tod@s empiezan con muchas ganas. Algun@s incluso se toman en serio su labor por un cierto tiempo. Ést@s son habitualmente l@s que a la larga necesitarán una terapia psíquica más intensiva.
Sobre el tema de la Administración podría estar aquí toda la tarde vomitando escarnios pero tengo hora con el psiquiatra a las ocho y prefiero aprovechar el tiempo que me queda para narrar otros abusos en un nuevo post. Sólo decir que no cuentes con nosotr@s para reivindicar el “derecho a una residencia” o pedir tiritas al que nos dispara con ametralladoras.
Cómo puedes comprobar tenemos perspectivas totalmente diferentes sobre las mismas cosas. Un@ ve “la geriatría” desde abajo (el que lleva el microchip incorporado) y la otra la ve desde arriba. Es lo que tienen las relaciones verticales.